Abril sin Drama

Dice mi madre que desde pequeña, me flipaban los escaparates de las joyerías. A día de hoy me sigue pasando, no te sabría explicar muy bien el porqué.
En mí, hay cosas que no cambian.
Otras actitudes quedaron lejos, es más, si me conociste hace tiempo, voy hacerte un SPOILER: ya no estoy allí.
Me fuí porque me daban corrientes de viento frías en las costillas y nadie cerraba la ventana.
Me levanté y la cerré yo misma.
Además entendí que cada uno tiene que cerrar sus propias ventanas.

Aunque publicaré este post rumbo a Madrid el día de mi cumpleaños, lo empecé un domingo sentada en la playa oyendo el mar. De seguro va a ser un día de esos que recordaré por lo tranquilo, sencillo y guay que ha sido. Ir al rastro, remolonear en la playa, quedarme en bragas a 21 grados, comer y leer un libro raro de Dalí. Paseo y café. Si me pierdo, ya me encontraré, cuando sea. Una confitería y pastel de fresas en la playa como broche a este día.

No he pensado en nadie. Sólo en mí. No he necesitado a nadie. Sólo a mí.
Vaya relío tener que explicar esto, pero te juro que hay personas que no lo entienden y la verdad a mi me dan bastante igual.

Resumiendo, me caigo verdaderamente bien. Todo este tiempo trabajando en mis entrañas, ha dado su fruto y aunque aún tengo aristas, estoy en el buenísimo camino de alejarme de todo lo que no sea risa y flores.

En los últimos meses estoy inmersa en un huracán de magnitud mierda muy elevado. Me ha llegado a doler el cuero cabelludo de estrés ( si, yo tampoco sabía que este dolor existe, pero sí). Pero estoy aprendiendo mucho, eso sí. Sobretodo lo que no quiero ser. El Miedo y el Dinero hacen a la gente fea, ruin y mentirosa, y la gente con Miedo pueden ser verdaderamente peligrosos, por lo torpes en movimientos inteligentes que se vuelven.
Menos mal que a mí, quitando para lo que yo considero básico, el dinero me la suda. Es verdad eso que decían: hay gente tan pobre, que solo tiene dinero.

Como perfecta escapista, he ideado mi plan perfecto cumpleañero. Siempre he querido una fiesta sorpresa de cumple, y nunca ha ocurrido, así que me cansé de esperarla y me la inventé. Menos palabras y más hechos.

Así que este año es como si hubiera sacado mis entrañas, las haya sentado a tomar café y les haya preguntado, a ver, tú qué quieres? Y un capricho tras otro es lo que he planeado. Es un plan perfecto sin fisuras, que ya te anticipo yo que algún volantazo tendré que dar, pero no pasa ni media. Aprendí a surfear sobre los contratiempos.

Estuve un montón de enferma,por dos veces, con fiebre y eso y un tembleque que me castañeaban hasta las muelas que no tengo. Creo que aunque suena dramatico, sufría agotamiento y mil cosas más. Y pensaba, tranquila Eve, será un subidón y pasará. Como cuando estando en la Real te parabas y pensabas –igual me he pasado- y al final nunca te morias, aunque lo parecía bastantes veces.
También pensé, sino se pasa, a que número hay que llamar para pedir ayuda? , rollo, perdón es que creo que me estoy muriendo. Ahora ya sé que es el 112. No me vino ningún nombre al que podría haber llamado. Igual eso que le tenía tantísimo miedo, ha pasado. Quizás ya soy completamente unicelular, feliz y hermética. Y ahora visto desde aquí, no me parece nada tan malo.

Mi Faro, me ha dicho que hemos conseguido crear en mí, un ser humano funcional, a nivel emocional y profesional. Y esto es una pasada. Últimamente me dicen mucho <te eché de menos> y <ay mi Evelyn!> y yo sonrío y pienso, soy la Evelyn de muchas personas y de nadie a la vez. Y haber conseguido esto, también es bastante guay.

Sigo sin entender el porqué de muchas cosas y hay gente tan mala, que tener que asimilarlas me hace muchisimo daño. Sin embargo, creé un refugio en mi pecho del que estoy muy orgullosa y del que no quiero salir.


Y ahora me pregunto,como pude sobrevivir tanto tiempo sin él?


Fotografía: Alvaro Ayarza- Abocados-
Canción que sonaba en cualquie momento : Dicen de mi – Camarón de la Isla-

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